
Factores Genéticos y Neurobiológicos
*Algunas personas nacen con una predisposición genética a ciertos rasgos de personalidad o dificultades emocionales.
Por ejemplo, puede haber antecedentes familiares de trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad o incluso otros trastornos de personalidad.
*Diferencias en la estructura y funcionamiento del cerebro, especialmente en áreas como el sistema límbico (emociones) y la corteza prefrontal (control de impulsos).
Desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina o dopamina, que influyen en el estado de ánimo, la impulsividad y el comportamiento social.

Experiencias tempranas traumáticas y ambiente social y familiar.
Infancia marcada por:
Abuso físico, emocional o sexual
Negligencia emocional o abandono
Falta de apego seguro con los cuidadores
Estas experiencias pueden afectar el desarrollo emocional y la forma en que una persona aprende a relacionarse con los demás.
Familias con comunicación disfuncional, violencia, adicciones o roles inestables.
Presión social, exclusión, bullying o experiencias de rechazo durante la infancia o adolescencia.

Factores de personalidad temprana e interacción de todos los factores anteriores.
Rasgos temperamentales difíciles (impulsividad, irritabilidad, inhibición excesiva) que, si no se regulan o canalizan bien, pueden evolucionar en patrones desadaptativos.
No se puede señalar una causa única. Generalmente es la interacción entre lo biológico (lo que traes) y lo ambiental (lo que vives) lo que lleva al desarrollo de un trastorno de la personalidad.
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